domingo, 26 de mayo de 2019

¡La carrera artística no se inventa, se construye!

(breve opinión sobre la responsabilidad de convocar nuevas voces)



En el arte escénico como en cualquier otra profesión, todos tenemos derecho a comenzar, todos tenemos derecho a una primera oportunidad. Si nuestro talento y la fe de alguien nos ponen arriba de un escenario, estamos en el camino, más no en la meta. De ahí que es importante dejar claro, desde esa primera convocatoria a un aficionado, que la experiencia del arte le puede cambiar la vida, que la experiencia del arte le obligará a modificar su cotianidad, que la experiencia del arte es poderosa; pero, también, que la experiencia del arte es exigente, es rigurosa y, sobre todo, es un proceso que implica tiempo y disciplina (horas de entrenamiento, reflexión, análisis y práctica).

Digo lo anterior, sin ánimo de desalentar a aquellos que, en últimas fechas, con arrojo se suben a un escenario en el contexto de una ciudad adversa para las expresiones artísticas y culturales, como es Acapulco ¡Qué bueno que haya interés¡ ¡Qué magnífico que haya nuevos talentos! ¡Qué refrescante es la integración de nuevas voces!

Sin embargo, considero importante que directores, coreógrafos o productores, podamos compartirles que esta es una carrera que se teje a diario desde hace siglos, que antes de nosotros hubieron miles explorando, postulando hipótesis, proponiendo teorías, descubriendo métodos, diseñando técnicas, debatiendo, probando, fracasando, triunfando y trascendiendo. Y que en la historia de esos procesos está nuestro más preciado tesoro, lo que dota de sentido nuestra profesión, lo que nutre de tradición y transgresión nuestro quehacer. Ahí, en los libros, en las teorías,  en la enseñanza de los maestros y en los múltiples intentos prácticos, todos hemos adquirido herramientas con las que después nos enfocamos a encontrar nuestra propia voz como artista.

Es indispensable explicarles que por estos rumbos, las cosas funcionan distinto a como funcionan en la realidad virtual. Que aquí, en las artes escénicas, las cosas no se sostienen sólo con base en la percepción como en las redes sociales. Aquí hay espacio para todos y todos somos bienvenidos. Bienvenidos para construir día a día. Porque si algo es claro, concreto y real cuando uno pretende ser un artista, es que LA CARRERA ARTÍSTICA NO SE INVENTA, SE CONSTRUYE. Se construye con base en los cimientos que otros ya han puesto, se construye en diversas direcciones, desde miradas colectivas o particulares e incluso, desde posturas disidentes, pero se construye. Siempre con convicción, con pasión y, ante todo, con compromiso.

Nunca habrá voces demás para comunicarse a través de las artes, siempre es una fiesta la llegada de un nuevo integrante a la danza, a la música, al teatro. Y siempre será importante, tener y dejar claro, que la decisión de pertenecer, implica la responsabilidad de aprender.

Gabo Brito


miércoles, 13 de junio de 2018

TAXONOMÍA TROPICAL DE NUESTRAS COMUNIDADES CULTURALES O LA PAZ DE LA DIVERSIDAD



El perfeccionamiento lingüístico ha hecho justicia al término incompleto y utópico de “comunidad cultural”. Ante la búsqueda actual de términos incluyentes o plurales se llegó al consenso de no hablar más de la “comunidad cultural” sino de las “comunidades culturales”. Nada tan acertado en la vida pública de la cultura nacional como esta afortunada conclusión conceptual.

No existe una “comunidad cultural” sino diversas “comunidades culturales” que responden a distintos objetivos: artísticos, profesionales, laborales, ideológicos, políticos y personales.

En el afán por identificar a las comunidades culturales acapulqueñas y, con el propósito de entender mejor las formas de interrelación entre las mismas y con su entorno social y político, dejo aquí un primer ejercicio de bosquejo como propuesta para la taxonomía de las comunidades culturales acapulqueñas:

1) Los emblemáticos: es una comunidad cultural heterogénea conformada por personajes con reconocida trayectoria artística y cobertura mediática; conocidos y vinculados con los sectores políticos y de la iniciativa privada; acreedores a reconocimientos, becas o apoyos gubernamentales; fundadores de proyectos, programas o festivales. Aunque no existe una coincidencia total de pensamiento entre “los emblemáticos” e incluso hay diferencias públicas, cuando se piensa en “comunidad cultural acapulqueña” el imaginario social los coloca a ellos entre los personajes más representativos de la ciudad. “Los emblemáticos” es la comunidad cultural que ha influido en mayor medida en algunos periodos de gobierno, pues varios de sus miembros han colaborado en la función pública o muy cerca de las autoridades en turno. Es la comunidad que  regularmente convoca a la organización, pues ha encontrado en ello una forma de participar e incidir en ciertas decisiones públicas.

P.D. Quizá, yo me encuentre entre los miembros de esta comunidad. No estoy muy seguro.

2) Los urbanos: esta comunidad la conforman los integrantes de las tribus urbanas de Acapulco: b boys, grafiteros, mc´s, acróbatas, dj´s, entre otros. Quizá la comunidad más libre en su actuar y más romántica en su estilo de vida, pues aspira a la  plenitud a través del placer de hacer lo que aman sin importar una retribución formal, optando más bien por el gusto de ser gratificados por su trabajo en el área urbana del puerto y en eventos especiales a donde son invitados. Se organizan para realizar eventos, competencias o encuentros donde demuestran sus talentos y expresan su muy particular punto de vista sobre la sociedad. Muchas veces son patrocinados por gobiernos o candidatos sin, por ello, sentirse obligados a respaldar tal o cual propuesta partidista (¡y es bueno!). Hay quienes dentro de esta comunidad cultural han crecido y adquirido otras obligaciones, combinando así, trabajos formales con su estilo de vida urbano. No convocan a movimientos políticos, pero algunos de ellos acuden a ciertas convocatorias y participan siempre y cuando su libertad no sea restringida.

3) Los folcloristas: es la comunidad cultural conformada por coreógrafos, bailarines, músicos, danzantes y bailadores de folclore o expresiones artísticas tradicionales de México. Quizá la comunidad con más integrantes en la ciudad, pues la promoción del folclore ha encontrado en el sistema educativo un gran impulsor. Aunque con grandes carencias, se han esforzado en difundir su trabajo y heredar a las nuevas generaciones su pasión por la música y bailes tradicionales de nuestro país. Hubo también un periodo, cuando el puerto tenía un gran número de visitantes internacionales, que los ballets folclóricos protagonizaron la vida del show nocturno del puerto. Actualmente, menos requeridos para el show en discotecas o fiestas exclusivas, han concentrado sus esfuerzos en la difusión de su arte y en la profesionalización de sus formadores a través de centros de estudios técnicos y de licenciatura, donde cada  año egresan decenas de jóvenes que tendrán la tarea de dar continuidad al legado del arte tradicional y folclórico en Guerrero.

Algunos participan en actividades proselitistas. La mayoría lo hace  con toda claridad y definición, a favor de algún personaje que les ha respaldado o brindado apoyo para participar en festivales, giras o realizar eventos culturalmente valiosos como los fandangos. Una honestidad plausible.

4) Los bohemios: es una comunidad cultural entusiasta en la que participan trovadores, músicos y cantantes populares, así como declamadores o poetas vernáculos. Colaboran de manera decidida en los eventos socio-culturales de nuestra ciudad. Siempre muestran la mejor disposición a participar y apoyar con su talento. Parte de sus miembros se generan ingresos al brindar servicios artísticos en eventos sociales o restaurantes del puerto; otros, son profesionales que laboran en distintas áreas y asumen su actividad artística como la opción que les apasiona pero de la cual no obtienen grandes ganancias económicas. Sin duda, una comunidad muy cercana a la población que no va a las salas de teatro o de exposición, pero que sí asiste a centros de recreación a verlos cantar y, de forma espontanea, recitar poesía en verso. Entre los ciudadanos son tal vez lo más conocidos, por su sencillez, carisma y accesibilidad.

5) Los emergentes: es una comunidad cultural integrada por los artistas más jóvenes de la ciudad. Varios de ellos surgidos de las filas de lo que se denominó Estudios Municipales de Arte entre el 2013 y 2015, sin restar mérito a la formación previa o posterior a la que cada uno tuvo y ha tenido acceso. También se suman artistas jóvenes (menores a los 34 años de edad) que exploran el arte con viveza y compromiso, surgidos de talleres u otro tipo de actividad formativa. Organizan muestras, exposiciones, talleres  y actividades que los vinculan y les permiten dar a conocer sus proyectos artísticos. No les es indispensable el apoyo gubernamental, pues igual cumplen su objetivo con y sin apoyo de autoridades. Son voces que comunican más a través de su trabajo que de una vida personal pública. Se han mostrado críticos, disciplinados y propositivos. Representan un futuro prometedor para las artes en Acapulco.

6) Los emprendedores: es una comunidad cultural integrada por aquellos que “otros” etiquetan como comerciales. Sin embargo, su decisión de emprender proyectos que tienen como eje diversas expresiones artísticas o lúdicas ha comprobado que se pueden ofrecer servicios culturales de calidad con rentabilidad económica. Apuestan a la inversión y toman el riesgo que ello implica: pagar una renta y servicios, pagar impuestos, producir sin apoyos de gobierno y encontrar un público que se interese en su propuesta al punto de contribuir con una entrada o inscripción. La mayoría ha creado una PyME cultural, quizás sin la plena conciencia de ello, pero sí con toda la intención de que funcione como tal. Entre ellos se encuentran los directores y miembros  de: compañías de teatro comercial, compañías de baile popular, centros culturales independientes, academias de baile, agrupaciones musicales. Dedican más su tiempo y energía al diseño de estrategias para la generación de productos o servicios que les permitan ser autosustentables y generar utilidades para poder continuar con su proyecto.

7) Los académicos: es una comunidad con gran potencial crítico y metodológico para el análisis de la realidad actual del arte y la cultura en nuestra ciudad. Integrada por maestros universitarios, periodistas y algunos investigadores sociales. Sus observaciones, apuntes y opiniones suelen ser tomados en cuenta por autoridades de gobierno y artistas. Mantienen regularmente una posición política neutral pero desde un perfil crítico.

Es seguro que en este primer ejercicio taxonómico haya quienes encuentren fallas u omisiones. Se irá enriqueciendo con el paso del tiempo y las aportaciones de quienes se interesen en el tema. Lo cierto es que el término de “comunidades culturales” toma relevancia si miramos atentamente y sin prejuicios fundados en el ego o el elitismo histórico.

En las últimas semanas (y las que restan del proceso electoral), hemos visto y veremos a varias de nuestras “comunidades culturales” muy activas, participativas y propositivas en torno a candidatos, movimientos y proyectos políticos (¡qué bueno!). Y es que todos los sectores sociales frente a un cambio de gobierno se encuentran ante la posibilidad de estar cerca de un buen resultado para sus futuros.

Celebro el buen ánimo y las acciones de participación ciudadana del gremio artístico para tratar de incidir en un mejor desarrollo cultural de Acapulco. Respeto el esfuerzo de todos y cada uno (los que ya se reunieron por separado con el candidato de su predilección o los que han decidido reunirse con todos). Sin duda, mientras más se participa más se dignifica. Ojalá se participe con la conciencia de que siempre hay otros, con otras ideas, con otros objetivos y con otras empatías (tenemos todo el derecho a organizarnos pero hay que hacerlo sin enjuiciar al que se organiza con otros y sin nosotros). Ojalá se participe sin tratar de erigirse como una comunidad homogénea y hegemónica.  Ojalá que los esfuerzos se encaminen a la construcción de puentes efectivos de comunicación con todos los candidatos o equipos de campaña y que no se dirijan únicamente a la consecución de objetivos personales (que son válidos, pero también requieren ser claros). Ojalá que las voces sean escuchadas, así se logran entornos de mayor armonía y así se gestan condiciones más justas de participación. Confío en la capacidad reflexiva de mis compañeros artistas y aprecio nuestra lucha en favor de la diversidad de pensamiento, acción y decisión.

La belleza de la lucha está en su diversidad orgánica.

Gabo Brito (2018)


domingo, 16 de octubre de 2016

¿Y quién es Samantha Leyva?


Samantha Leyva ¿le suena ese nombre? Si aún no le suena, tome nota, porque seguro le va a sonar en algunos años o meses.

Y no es que yo adivine el futuro, es que con el tiempo uno identifica dónde y cómo se construye un futuro. Ese es el caso de Samantha, reina de belleza, reina de las redes sociales en las últimas dos semanas y reina de la simpatía de miles de acapulqueños que han visto en ella una posibilidad, una luz, un deseo y una representación digna en un certamen que, quizá los más rimbombantes intelectuales de este rancho tropical, llamarán frívolo o comercial. Y sí, en un sentido es frívolo y comercial pero ¿qué no lo es  en el sistema capitalista? ¿qué no lo es con la globalización? ¿qué no lo es en la era digital? Pero no escribo para hacer defensa de los certámenes de belleza  que desde niño aprendí a ver en un televisor blanco y negro, sin control remoto y señal intermitente, acostado en la sala de mi casa en un sillón tapizado con imitación de terciopelo fino.

A lo que voy es a la participación destacadísima de una acapulqueña que conocí como público en eventos culturales del puerto y luego como edecán y como modelo de body paint. Ella, Samantha Leyva, obtuvo un tercer lugar en el certamen Miss México, cuya final se transmitió en vivo por redes sociales y  alcanzó una audiencia de veinte mil espectadores (me atrevo a decir que diez mil de esos, éramos acapulqueños). Obtuvo un tercer lugar que nos sabe a primero, a coronación otorgada en el reconocimiento popular, a triunfo colectivo. Nos sabe así, porque miles seguimos y apoyamos a Samantha desde días previos a su concentración en Morelia y, luego, en cada etapa de su concurso. Destacó en todas las pruebas, siempre entre las diez mejores. Su más noble participación, la tuvo al presentar el proyecto con bienestar social a favor de la salud de los pueblos afromestizos y cuyo video fue grabado en Cuajinicuilapa, Guerrero. Allá fue Samantha, al encuentro con la comunidad afrodescendiente, su comunidad (nuestra comunidad) tan olvidada por las autoridades y tan golpeada por problemas de educación, salud y seguridad; ejerciendo su vocación de enfermera.

¿Por qué atrajo tantas miradas? ¿por qué fue tema viral? ¿por qué se escribe sobre ella cuando ha habido tantas reinas de belleza en este estado? Por su belleza, sí,  es una mujer morena de 1.81 de estatura, cabello chino y sonrisa iluminada. Pero también, llamó la atención por su preparación, es recién egresada de la licenciatura en enfermería, técnico en danza folclórica mexicana y atleta de alto rendimiento. También porque salió de entre nosotros, la vimos (porque es muy difícil estar cerca de ella y no verla) en algún centro cultural, en un centro deportivo, en una plaza, en el cine, en el centro de la ciudad comprando accesorios para el celular o fruta, en un camión ruta centro-hospitales. La vimos caminar, sudar y vivir como cualquier acapulqueño, no salió de una casa burguesa donde la influencia de sus padres la hubieran llevado a portar esa corona. Esto último, marcó la diferencia. Sin embargo, también la hemos seguido por razones sociales: porque esta ciudad carece de esperanza, porque esta ciudad vive en la angustia, porque a esta ciudad le hacen falta buenas noticias, porque a esta ciudad la representan pocos con dignidad y arrojo y decisión, porque Samantha le dio en la madre a los estigmas y prejuicios que sobre Guerrero se tienen. Demostró que somos competitivos, desde y en nuestras circunstancias, somos competitivos y talentosos y comprometidos y disciplinados y unidos y constructivos.


Si usted no había escuchado hablar de Samantha Leyva, ahora sabe un poco de ella pero… lo mejor está por venir. Porque lo mejor siempre está por venir para la gente que trabaja, que se esfuerza y que cree en sí misma y en los que le rodean. Usted también es Samantha y él y ella y ellos y yo. Todos.


lunes, 11 de abril de 2016

Graznido


Todo lo que pasa cuando salgo a buscar la lluvia
ocurre porque la humedad me atornilla la sonrisa de una comisura a otra.
Los párpados se abren de cansancio, te buscaron donde nunca te sentaste a beber de mi mano.

Soy torpe.
Compro mentiras para hundirme hasta la cintura y gritar: “auxilio” “ven a salvarme”.
Es inútil,
jamás llenarás tu boca de atardeceres.

Si oyeras un graznido, no entenderías que fue mío.

¿Cuantas veces vomitarás  la palabra que no puedes escupirle a tu padre?
Esa es tu condena. Sufres bulimia de afecto y hambre de mentiras.

Cuando salgo a buscar la lluvia, es porque me gusta creer que voy a ahogarme. 

(Gabriel Brito, 2016)

viernes, 1 de abril de 2016

Mensaje Estatal por el Día Mundial del Teatro

El teatro es el loco que saludo todas las mañanas

De niño, presencié cerca de mi casa un algo que no sabía cómo llamar. Hombres y mujeres vestidos de manera extraordinaria lograban ante mí, movimientos y voces que generaban sorpresa en el inexperto público que les miraba. Era el teatro. Nuestro encuentro fue repentino, delirante y seductor. Desde entonces no pude dormir sin pensar en él o soñar con él. Ahí tienen el relato de mi primer enamoramiento y una confesión sobre el amor de mi vida.

El teatro es encuentro. En él convergen todos los colores, todas las palabras y todas las emociones que el hombre experimenta a lo largo de la vida. Una vez que le miramos, nos abraza para siempre. Y ahí vamos todos. A veces ordenados y a veces revueltos. A veces de acuerdo, a veces en conflicto. A veces glorificados, a veces frustrados. Pero siempre sostenidos por el mismo abrazo.

El teatro es fe. Hay que creer en él para abandonarlo todo y arriesgarlo todo. Saltarse la barda para llegar a un ensayo; obviar los celos de la pareja, sonreír y volver a tu libreto (en algunos casos, firmar el divorcio); olvidar la palabra vacaciones; dejar la casa y el closet vacíos, todo estará en escena por meses: el sofá, la lámpara, el espejo, la camisa nueva, los zapatos y la computadora. Con la fe ciega de que todo nos será devuelto y al doble. Sin esa fe, no hay teatro.

El teatro es dolor. Devela las sombras humanas. Echa luz sobre los huecos oscuros que jamás iluminará la historia, ni la economía, ni el derecho, ni la psiquiatría, ni la política. Ilumina y deja al descubierto la avaricia, el abuso, la maledicencia, la perversidad, el cinismo, la arrogancia y la impiedad. Entonces, duele.

El teatro es descubrimiento. Al culminar cada función, el sonido del otro nos obliga a redescubrir el mundo. Siempre hay alguien conmoviéndose y moviéndose a partir de lo que uno hace. El aplauso es la memoria de lo humano. De saberse acompañado, entregado, retribuido y amado.

El teatro es demencia. Mientras más avanza la tecnología, más nos aferramos a la idea de comunicarnos sin intermediarios. Y pagamos puntuales nuestra obsesión. No aceptamos un teatro a través del cine, o de la televisión, o de Skype, mucho menos de Whatsapp. Resguardamos nuestros antiguos espacios de encuentro. Aunque las grandes empresas de comunicación sigan inventando aplicaciones y ampliando su oferta; aunque los presupuestos sean recortados cada vez con mayor filo; aunque no quieran escuchar que en medio de las balas hace falta sentarnos junto al otro, ver respirar al de enfrente y hacer la misma fila para llegar a un punto.

El teatro, es el bendito loco que saludo todas las mañanas en mi cama.

Gabriel Brito
Texto leído durante el festejo por el Día mundial del teatro 2016, en el Centro Cultural Domingo Soler (Acapulco, Guerrero)

martes, 24 de julio de 2012

Vicios



A tu olvido le hacen falta algunas referencias
sobre la evolución del hombre
y un par de ojeras para demostrar
que no ha mentido.

Levantas la colilla del cigarro
y dejas enlatada la ceniza.

Tus vicios son una esperanza
una enfermedad mitológica
un orgasmo sin nombre.

De las cenizas renacieron las venganzas griegas
para refundar el mundo.

Correr cuando nadie quiere alcanzarte
es tu necedad histórica.


lunes, 23 de julio de 2012

Poema empañado




La palabra se quiebra a media luz.

Siempre de reojo antes de chuparte el pensamiento
siempre un laberinto de citas extrañas
un lanza llamas escondido en el teclado
un tropiezo ardiendo entre las piernas
un sorbo al agua del remordimiento.

La palabra madruga cuando le prohíben despertarse.

Y ahora ¿quién va a aparecer a mitad de mis sueños?
¿quién salpicará de lugares comunes la poesía?
Toc  toc.
Contesta.

(Brito, 2012)

miércoles, 18 de julio de 2012

I


Sucede que un hombre y una mujer fueron creados por un hombre-mujer-objeto-planta-todo en el principio de los tiempos. Antes de mí, hubieron muchos "yo" que aplanaron las calles para que pudiera transitar mi automóvil. Llegó Darwin y removió el escombró pero ya nadie lo recuerda. También estuvieron Rimbaud, Einstein, Picasso, Miguel Ángel y hasta un tal Carlo Magno. Todo eso para que se inventaran las computadoras y las redes sociales ¿llegó la bestia o sólo se hicieron millonarios Gates, Slim y Zuckerberg?

Hace unos días llovió con intensidad y recordé que somos barro pero me atrapó la soledad y me arrojé al vacío. Ahora soy un paso más libre que cuando creí en la historia, en las instituciones y en las teorías del ser. Espero el futuro con ansiedad pero sé que no me tocará verlo. Mientras, procuro llevar una vida común para no generar sospechas ni suspicacias. Nadie sabe de dónde viene ni a dónde va pero tampoco les preocupa. Eso es lo mejor de vivir en la Tierra, puedes pasar todos tus días sin saber quién eres. En el fondo, es lo que nos mantiene vivos.

Brito, 2012

viernes, 13 de julio de 2012

V





Sucede que apareció la escritura como una maldición para los que llovían sobre otros cuerpos sin ser vistos. Con ella llegó la posibilidad de inventarnos planetas, épocas y romances. Lo que nunca llegó fue la verdad. Parece que alguien la tomó como rehén o como amante. De eso, aún se culpa a la televisión. Total que nos quedamos bien descritos pero mal planteados. 

La acción de tomar por rehén al otro, trajo consecuencias espectaculares. Un avión vuela sobre el mar y se introduce en la panza de un gigante. Pedazos de dolcce gabbana,  donna karan y chanel  deciden arrojarse por una ventana antes de respirar el polvo de acero. Ahí el asombro de los televidentes. Millones tomando coca cola mientras ven desplomarse los zapatos que nunca pudieron comprar. Luego los honores, las marchas fúnebres, las banderas sobre loa ataúdes y las estatuas para los nuevos héroes. Siempre, después de hacer mierda al de enfrente, nos regalamos nuevos héroes.

¡Vamos al teatro!


Siempre valdrá la pena apoyar el teatro. Sobre todo si se hace en serio y con la visión de beneficiar a la comunidad; y cuando digo comunidad, no me refiero a la comunidad teatral (que está demás decir que es beneficiada) sino a los ciudadanos que han sido relegados y excluidos del desarrollo cultural por los gobiernos que han considerado dicha actividad como un asunto ornamental y de poca relevancia.

Esfuerzos como Vamos al teatro, emprendido por el Instituto Guerrerense de la Cultura y apoyado por el Centro Cultural Domingo Soler, demuestran la capacidad de respuesta que tienen las instituciones para colaborar en la reconstrucción del tejido social, cuando hay voluntad. Porque Vamos al teatro no es la sucesión de ficciones para el divertimento de unos cuantos desocupados; es la inserción del arte en la zona de los barrios históricos de Acapulco - ahí, donde históricamente fueron haciendo guarida grupos delictivos-; es inyectar en niños, jóvenes y personas adultas la posibilidad de ver el mundo desde otro ángulo; es generar una opción de entretenimiento alejada de la propuesta frívola y enajenante que plantea la televisión mexicana; es apostarle a la posibilidad de estrecharnos la mano, de iniciar una conversación a la entrada o a la salida del teatro, de reirnos en grupo, de generar la crítica acerca de lo exhibido en la escena, de conocer otros lenguajes y comenzar a practicarlos.

Los teatristas de la localidad tienen el compromiso de conquistar a los asistentes, tal vez, tengan una sola oportunidad para hacerlo. Por eso, el compromiso no es menor. Hay personas que nunca han visto una obra teatral y, ahora, quizás lleguen al Domingo Soler para saber de qué se trata, pues a ellos hay que atraparlos, envenenarlos de teatro, hacer que regresen.

Desde el 20 de julio y hasta el 22 de diciembre la temporada será permanente y participarán seis grupos teatrales. La cita es a las 8 p.m. La entrada es libre y hay muchas butacas vacías en espera de público. Póngase guapo y VAMOS AL TEATRO.

viernes, 3 de febrero de 2012

Recuperando la casa: Sala Luis Zapata

No es el concreto renovado lo que festejamos. Cortamos un listón como quien corta una planta para que retoñe pronto. La razón de reunirnos no es mirar una placa laminada. Estuvimos ahí porque hace más de diez años que nadie pisaba ese salón del Domingo Soler. Y nadie lo pisaba porque pasó de ser un aula a ser una bodega y, luego, un gallinero y, después, un montón de hoyos por los que pasaba a chorros el agua de la lluvia.


Entonces, cómo no asistr y entrar para ver como recuperamos una parte de nuestra casa. Porque si algo tiene el Soler es que todo el que entra ahí no se siente un extraño, todos reconocemos en él un espacio familiar. Siempre hay algo que hemos vivido ahí dentro, como espectador, visitante o artista. Los árboles en ese teatro siempre están dispuestos a abrazarnos.


Es motivo de festejo porque cuando recuperas algo que parece perdido uno considera que sucedió un milagro. Entonces, te reunes a platicar del suceso, a mirar el hecho para corroborarlo, a comentar qué hacer ahora. Y justo ahora lo que tendría que suceder es el arte.


Acapulco, Gro., 03 de febrero de 2012

(Próxima entrega: El día que leí a Luis Zapata)












viernes, 6 de mayo de 2011

DIVORCIADAS



Hay Teatro


Un texto inteligente, producción adecuada, tres actores formidables y una dirección que comienza a revelarnos su voz.


Es Divorciadas, una puesta en escena que viene a refrescar el ambiente teatral de la ciudad. Lejos del teatro panfletario y del burdo-comercial, encontramos una visión entretenida y crítica sobre las relaciones de pareja: una mujer cincuentona a la que el marido no pela, una monja que quiere divorciarse de Dios y una hipie que, entre mota y swingers, intenta retener a su Masiosare.


La virtud mayor de este montaje radica en su honestidad, no se vislumbran altas pretenciones intelectuales ni anticuados esquemas de producción efectista. Sólo tres sillones como escenografía, no se requiere más. Hay tres actores frente al público decididos a explorar, comprometidos con la escena más que con la taquilla, disfrutando el drama. Se respira el compromiso y el respeto por la profesión. Es tan divertida que uno llega a la cartarsis, a renunciar al estrés cotidiano, a creer sin duda que los griegos no se equivocaron (esta madre del teatro sí funciona).


También redescubrimos el talento actoral del teatro guerrerense. Hansel Montejo, como no lo habiamos visto antes, en un personaje donde nos muestra su vitalidad y pericia, dejando atrás el tetaro de forma y escarbando en las arterias de la mímesis. El caso de Yoshua Navarrete, quien interpreta a Xóchitl, resulta una gratísima sorpresa. Es la muestra de que un actor mal dirigido nunca llega a buen puerto. Pero este no es el caso, ahora vemos a Yoshua con una capacidad física y energética inesperada, con un planteamiento claro de su rol en la escena y con varias puntadas cómicas que hicieron carcajear al auditorio (tal vez, el menos acostumbrado a interactuar con el público, pero muy decidido a hacerlo cada vez con mayor arrojo). Ilian Blanco es siempre un seductor, un gigoló de la escena, que enamora al público y lo lleva al cielo o al infierno (según sea el caso del personaje y la obra). Haciendo gala de su capacidad para provocar al otro, con Sor Simplicia desnuda los vicios de la moral, arremete con astucia contra el sistema derechista y encuentra la medida para no desproporcionarse en medio de tremenda farsa. Un hallazgo actoral, diría yo. Es difícil conformar un elenco que se encuentre tan agusto y tan bien comunicado en el escenario.


De Pepe Códova hay que decir que ha pegado en el clavo. Aunque muchos lo pensaron, nadie había concretado con éxito una temporada de teatro cabaret en Acapulco. Su Divorciadas, acerca el teatro a los que siempre prefieren el antro (la mayoría). Y lo acerca de una forma que no se vuelve una vacuna contra el teatro, sino un descubrimiento ameno y desparpajado. El montaje funciona perfecto para el espacio y para el público. Con una poética kitsch que no raya en la saturación de elementos y un lenguaje coloquial que nunca coquetea con lo frívolo (es sarcástico y, en momentos, ácido). Es apenas el comienzo de un director de quien demandamos ver más.


Celebro pues, como siempre hay que celebrar, el buen teatro. Enhorabuena.






sábado, 18 de septiembre de 2010

Avandaro 1971

Porque la pregunta sigue siendo ¿a qué fueorn a Avandaro mas de cien mil muchachos?

No a fumar marihuana, no a una orgía, no a una borrachera denigrante como las organziadas todas las noches en México y en Acapulco para gusto y provecho de los cronistas de sociales a todo color. No fueron a eso.

Sería ingenuo pensar que tantos muchachos fueorn a Avandaro a buscar a los culpables de 1968 o a cazar halcones.

Fueron a reunirse porque creen en ellos y dudan de los demás. Fueron para encontrar ahí la verdad; no la oculta verdad de un problema policiaco, sino la verdad.
Jacobo Zabludobsky

martes, 14 de septiembre de 2010

Hay una fotografía

Hay una fotografía. Algo con unas alas en la espalda. No puedo verla bien. Algo parece. Tal vez un pato o un pelícano triste. Un halcón degollado o un pichón ebrio.

También unas cuantas letras aventadas sobre el muro. Y una mirada perdida entre el viaje que no hizo y las tardes de gritar encabronado.

No se mira bien. Pero todo parece salpicado de mañanas incómodas y finales sin placer.

Brito 2010

martes, 24 de noviembre de 2009

Es pero...

Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. ¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.
Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: «qué calor hace», «dame agua», «¿sabes manejar?», «se hizo de noche»... Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho «ya es tarde», y tú sabías que decía «te quiero»).

Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.
Jaime Sabines

domingo, 25 de octubre de 2009

Teatro Domingo Soler

Amigos: El Teatro Domingo Soler es un espacio de todos y está abierto de nuevo.
Visita : http://teatrodomingosoleracapulco.blogspot.com
Talleres, actividades, noticias, etc.

jueves, 4 de junio de 2009

A botar en esta elección !!!


Ojalá todos botaramos la elección al basurero
Voy a ir a anular mi voto, no quiero ser cómplice de la mediocridad en el congreso (lugar de incompetentes con licencia).

A botar, todos a botar.

¡Va por México!

viernes, 22 de mayo de 2009

Influenza Teatral


“!Cierren todos los teatros¡ ¡Suspendan sus temporadas! ¡Desinfecten los foros teatrales!”.

Esperé una voz dictando tales instrucciones durante la alerta sanitaria por el virus H1N1. Pasaron los días, las semanas. Nada. Ni una sola voz pronunciándose al respecto. Ni una sola referencia.


La epidemia ha evidenciado no solo las deficiencias del sector salud de este país. También ha contribuido para sacar a flote la vulnerabilidad de algunos grupos sociales, de algunas actividades económicas, de algunos proyectos inacabados y relegados. Entre “los vulnerables”, el teatro es el rey.


Pero… ¿qué importa el teatro en tiempos de la influenza? La alarma nos obliga no solo a darle la espalda sino a alejarnos de él por completo. El teatro no salva la vida de nadie, ni evita el contagio de un virus, ni desinfecta la piel o el pensamiento. No sirve.


Se detuvo el tiempo en los bares, en los conciertos gruperos, en los cines, en los centros de recreación, en las plazas. Ahí el efecto económico causó estragos y descontento y programas express gubernamentales de apoyo a las empresas (turísticas, sobre todo).


El teatro en Guerrero vale menos que un gel antibacterial de 60 ml ($50.00), menos que unos guantes de látex ($15.00), menos que un cubre-bocas ($3.00). El teatro en Guerrero es un detalle de museo, una pieza ornamental infructuosa y estorbosa, un objeto viejo en desuso.
La ofensa no radica en el silencio sino en el olvido. Uno olvida en la lejanía espacial y temporal. Uno olvida las imágenes idas, las acciones improductivas, los nombres intrascendentes. Lo no deseado, lo no visto, lo no presente.


En los niveles estatal y municipal de gobierno, en el sector “artístico” y social de Guerrero: el teatro es menos que una basurita en el ojo. El teatro, esa actividad que naciera en Grecia y paralizara al país completo; esa actividad efectiva para la conquista de América; esa actividad que rompe idiomas, une razas y transforma la historia. Esa actividad que es un derecho y a la que Lorca pidió defender, yace en el ataúd del abandono. Pero no solo del abandono institucional. ¿Qué compañías representaban obras durante la contingencia? ¿qué temporada debía ser interrumpida? ¿qué actores, maquillistas o técnicos dejaron de percibir un salario? ¿qué público reclamó la devolución de su entrada a una puesta en escena? ¿qué talleres, cursos o conferencias programadas fueron cancelados? ¿cuántos foros teatrales pospusieron su actividad y cerraron sus puertas?


¿Quién olvida a quién? ¿a quién le corresponde recordar? ¿cómo recordar lo inexistente? ¿cómo existir desde el no-recuerdo?


Ni una sola mención. No hay manera. Los foros permanecen cerrados, inoperantes o semiderruidos desde hace años. Las agrupaciones teatrales tienen una actividad inconstante. El público prefiere una michelada el sábado por la noche en sinfonía del mar. Las instituciones administran los programas federales y se adjudican los logros (nunca hay presupuesto digno para la promoción cultural). Total que es verdad, el teatro en Guerrero vale menos que un cubre-bocas, menos que unos guantes de látex, menos que un gel antibacterial. Si no lo cree, vaya a la farmacia y compruébelo.


*El presente texto se publicó el miércoles 20 de mayo en La Jornada Guerrero

lunes, 18 de mayo de 2009

La generación encostalada o ¿dónde se encuentra el olvido?


El texto de un inconforme
es su llanto colado por las ranuras de un sistema que le da de comer
Kábricho 2009

¿Qué hace un bufón con aspiraciones de escritor en un buró de escuela revisando libretas con manchones de corrector Bic? ¿en qué momento la estática le ganó a la estética y paralizó el juego? ¿qué vulnera las metas de universitario hasta volverlas un recuerdo? ¿quién debe salir corriendo hacia otra parte? ¿quién debe resignarse ante la pérdida?
Brito 2009

No se sabe bien cómo llega uno al punto, en el que se ha perdido hasta aterrizar en cualquier parte. Se abre una puerta sin antes tocarla:

- Es una magnífica oportunidad, no la desaproveches.
- ¿Qué se necesita?
- Mira, trae estos papeles y estarás dentro.
- Bueno, lo tomaré mientras llega una cosa mejor.
- Semana inglesa y vacaciones pagadas, además, prestaciones de ley.
- Está bien para adquirir experiencia, por ahora.
- Bienvenido.

Luego llega el encanto por las quincenas y la engañosa estabilidad socio-económica. Transcurren los días y lo que se imaginó pasajero se vuelve un hábito disfrutable, sobre todo si se mezcla con el poder (¿qué es el poder?). Las enseñanzas familiares sobre conservar nuestro empleo representan una base para la conformidad que se avecina. Se hilvanan los meses y se construyen fantasías sobre el status, la solvencia financiera y el talento irremplazable (ese que nos conduce a pensar: siempre requerirán de mi).

Pasan algunos años, se acumula experiencia, pero sobre todo miedo a la incertidumbre laboral, a la ausencia del cheque seguro. Hay avisos, alertas que indican la distancia a la que nos encontramos de nuestras antiguas metas. Cabe la esperanza de un estruendo, de una llamada, de una oportunidad inesperada, de un huracán que atraiga miradas internacionales que se fijen en ti. Hay voces que avisan, que anuncian cuando el círculo ha de cerrarse y comenzaremos a dar una segunda vuelta infructuosa, cuando comenzaremos a repetirnos. Permanecemos inmóviles. Entonces aparece la sensación de agotamiento, de neurosis, de ansiedad, de incompatibilidad con el entorno, de resignación. La depresión.

¿Qué se ha perdido? ¿se ha ganado algo? ¿qué es ganar? ¿qué es perder? ¿qué es algo?

Llegan los recuerdos como huracán, las enfermedades psicosomáticas se asoman, las letras del desencanto toman por asalto la computadora, las descalificaciones bulliciosas funcionan como placebo, el lío amoroso hace recordar que aún duele y que se está vivo. ¿Qué hay después de conocer el mundo en la nómina de empleados? ¿cómo se salta una cerca cuya alambrada contiene estatutos sindicales? ¿cómo gritar si el silencio firma los cheques del jefe?

Uno asume la derrota del ideal descalificándolo, describiéndolo como una bobada de aula preparatoriana, apareciendo en los diarios locales como promesa o decepción artística (o científica, o social, o política) del pequeño barrio, reescribiendo el currículum vitae, enmarcando en vidrio anti reflejante el reconocimiento que nos otorga la madrina de bautizo. El ideal es ya una hoja seca que será encostalada, para que se pudra de manera oculta entre el resto de las hojas que cayeron con el ventarrón del conformismo colectivo.

El destino de los miles de costales con los millones de hojas secas dentro, es el olvido. ¿Existe el olvido? Si es que existe ¿por qué alcanzamos a recordarlo? ¿no es una incongruencia lingüística que debe ser aclarada? ¿a dónde está el olvido? ¿por qué pretender que guarde él un cargamento de truncos caminos?

Y olvidar, ¿para qué? para no aceptar que cargamos con el peso de nuestro medianía en el andar por los bares, escuelas, conciertos, moteles, camiones, cines, oficinas, puentes, avenidas, parques, oxxos, teléfonos públicos, miradores. Inculpar al olvido como cómplice en la masacre de las ideas, es la tarea de un ciudadano responsable y comprometido con el desarrollo de su país. Y como eso somos, en el olvido quedan relegadas las imágenes subversivas, los planteamientos de reconstrucción social, los viajes de culto, las preguntas de investigación, los idiomas no hablados, los poemas no escritos, el sexo no experimentado, las aficiones no consolidadas.

Si el olvido existe, habrá que ir a buscarlo, encontrarlo y abrir a cuchilladas los costales plásticos de supermercado, para esparcir de vuelta en este mundo deprimido: las razones, los argumentos, los cuestionamientos, las reflexiones, los debates, las opiniones y las ocurrencias que, algún día, hicieron de esta sociedad un ente con la capacidad de creer que algo faltaba por ser creado y había que arrojarse desmedidamente a inventarlo. Algo en el olvido está guardado y, aseguro que, contiene la fórmula para levantar de la cama a las mentes somnolientas de nuestra generación encostalada. Un viaje hacia el olvido, al menos, provocaría la expectativa y la espera y la esperanza ¿quién se anota en la expedición?

Gabriel Brito, poeta, dramaturgo y director de escena.

domingo, 17 de mayo de 2009

Movimiento Atque Teatral (Argentina)

Les comparto la invitación que he recibido para participar en el Proyecto Movimiento Ataque Teatral de Argentina.
Actualmente preparo mis documentos y realizo los trámites para recibir apoyo de las instituciones correspondientes.